Bo, el Perro de Aguas Portugues de Obama
La Familia Obama recibió un Perro de aguas portugués como mascota, aun cuando el Presidente, Barack Obama, declaró en un discurso: “preferiríamos que fuera un perro abandonado que esté en un refugio de animales”.
Las hijas de Barack Obama han recibido como regalo de Pascua lo que su padre les prometió durante la campaña electoral. El presidente puso dos condiciones para tener un perro: que fuera hipoalergénico y adoptado.
Lo que limitaba la elección de la mascota a un portugués de aguas, como Bo, o un labradoodle, ya que Malia es alérgica. Pero Obama faltó a su promesa y decepcionó a más de uno al no adoptarlo.
Para enmendar su error, se ha comprometido a hacer una donación al District of Columbia Humane Society, organización protectora de animales abandonados con sede en Washington D.C.
Lo grave es que al no cumplir con su palabra, muchos están comentando que Bo se puede convertir en un ‘miniproblema político’ para el Presidente.
Ingrid Newkirk, presidenta de la asociación defensora de animales Peta, envió una carta al Presidente en julio de 2008 sugiriéndole que adoptara un perro y comentó que “en este país las personas son elitistas y prefieren perros pura raza, lo que hace que millones de perros mestizos mueran abandonados y hambrientos”.
Sin embargo, que Bo esté en la Casa Blanca no impide que la familia presidencial pueda adoptar a futuros compañeros caninos.
Bo, de raza agua portugués y seis meses de edad, fue el regalo del senador Edward Kennedy para Malia (10 años) y Sasha (7 años), hijas de Obama.
El cachorro llegó a la Casa Blanca con un collar tipo hawaiano y ya está causando controversia por las declaraciones del Presidente.







